Mostrando entradas con la etiqueta Persia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Persia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de diciembre de 2014

EL GRAN IMPERIO PERSA PARTE 6, EL ADIÓS.

Todo tiene un principio, un vuelo y como no un final. El imperio persa no sería una excepción...
Tras la muerte del gran rey Artajerjes, el imperio persa se sumiría en una decadencia de la que ya no podría salir.

Las intrigas palaciegas acababan con los reyes, usurpadores llegaban al poder, matanzas envenenamientos, los palacios persas eran verdaderos campos de batalla, si uno era rey lo tenía difícil para sobrevivir en el trono.

Mientras, en Grecia, los griegos se están dando cada vez más cuenta de que el imperio persa es cada vez más débil. Pero los griegos no tienen tiempo para pensar en Persia, están demasiado inversos en una guerra entre ellos. Pero en el siglo IV a.C un hombre estaba unificando Grecia, este hombre es Filipo II.
Retrato de Filipo II.
Este hombre provenía de Macedonia, región del Norte de Grecia, que había estado bajo dominio persa durante mucho tiempo, pero tras lograr su independencia en la II Guerra Médica, era imparable. Desde siempre los griegos del Sur habían estado burlándose de los macedonios porque los consideraban inferiores en cuánto a cultura.

Pero llegado el siglo IV a.C un rey cambiaría todo esto. Reunió un gran ejercito al que entrenó con nuevas tácticas de guerra. Al acabar el entrenamiento de estos guerreros los llevó hacia el sur, a la gran Tebas. Tebas era por aquella época era la mayor metrópolis de Grecia. El ejercito macedonio aplastó a los tebanos, ya nada podía pararles...
Reino de Macedonia antes de las conquistas de Filipo II.
En el 336 a.C murió asesinado el gran Filipo, tras él le sucedería su hijo Alejandro. En este año el joven Alejandro tenía 20 años, pero a pesar de ser tan joven demostraría al mundo que a pesar de ser tan joven tenía un increíble potencial.

Todo comenzó con una misión de rescate. Hace unos años unos 10.000 soldados griegos se adentraron en el inmenso imperio persa, y fueron capturados y aprisionados por el entonces rey de Persia. Filipo II estuvo preparando el rescate, pero su repentina muerte, lo impidió.

Pero en verdad Alejandro quería conquistar el imperio persa. Partió con un ejercito de 40.000 hombres hacia Persia. Su primera batalla fue en el río Gránico, allí estuvo a punto de morir, pero su fiel amigo Clito lo salvó de aquel horrible destino.

Tras esta victoria las ciudades de Asia Menor se rindieron por miedo a Alejandro, Más tarde pasó el invierno en la ciudad de Gordión, allí se encontraba el antiguo carro real con un complicado nudo difícil de deshacer. El oráculo de la ciudad dispuso que aquel que desatara el nudo sería rey de toda Asia, ante esta situación Alejandro desenfundó su espada y simplemente lo cortó, más tarde hubo una tormenta eléctrica, aquello significó que Zeus estaba de su parte.
Alejandro cortando el nudo de Gordiano.
Tras esto Alejandro se volvió imparable, en Siria se concentraba el ejercito persa dirigido por el mismísimo rey Darío III, mientras tanto en el mar, la flota persa estaba rondando el Egeo, aquello supondría un peligro para Alejandro, pero la victoria en Isos, sobre Darío III, destruyó todas las esperanzas persas de invasión. Aquella noche Darío dejó sus armas y su manto púrpura (color real para los persas) en el campo de batalla y salió huyendo.

Darío lo tenía difícil con el ejercito de Alejandro conquistando su imperio, debía de hacer algo ya. Decidió hacer tratos con Alejandro, cediendo propiedades, pero nada de esto convencía al joven rey. Mientras el rey huía su familia fue capturada en el interior de una lujos tienda, allí la familia real se preparaba para lo peor. 

Pero no fue esto lo que les esperó Alejandro los trató como a amigos y se sorprendió ante la belleza de las mujeres persas, pero fue Estateira, ña bella hija de Darío quién lo encandiló.
Dibujo idealizado de Estateira, hija de Darío.
Sí Alejandro no aceptaba las condiciones de Darío debía prepararse para le guerra. Todo el grueso del ejercito persa se concentraba en la llanura de Gaugamela, esta sería la batalla final, la decisiva, aquí Alejandro debía encontrarse con su destino, la muerte, o la gloria.

El 1 de Octubre del 331 a.C  los dos ejércitos se vieron las caras. El ejército persa, con 250.000 soldados y el ejército macedonio con 47.000 soldados. Pero aquellos aterradores detos no intimidaron a Alejandro, él estaba dispuesto a vencer.

La batalla acabó con un rotundo éxito macedonio, sería considerada el mayor logro de Alejandro, tras esto el imperio persa oficialmente ya había caído. Todas las capitales persas ya estaban bajo dominio macedonio. Pero de todas ellas una ciudad causó tal asombro en Alejandro, que la convertiría en su capital: Babilonia.

Alejandro acostumbrado a las simples, aunque elegantes ciudades griegas, se asombró ante la majestuosidad, grandeza y poderío del Oriente. Al pasar por la puerta de Ishtar, se quedó asombrado, esta se alzaba elegante, majestuosa, brillante, azul. La ancha calle procesional, los increíbles palacios, los jardines colgantes y la torre de Babel. Nunca antes ningún griego había visto algo parecido.
Alejandro pasa por la puerta d Ishtar.

Alejandro en su entrada triunfal

Babilonia en aquella época

Alejandro contempla Babilonia.
Mientras Alejandro descansaba en Babilonia, Darío y el resto de su ejército huían a refugiarse a los territorios que aún le quedaban al ya derrotado rey. Después de su descanso en Babilonia, Alejandro decidió seguir con su conquista, pero juró que volvería a Babilonia y la convertiría en la capital de su gran imperio.

Después de conquistar Susa la gran capital y apoderarse de las riquezas de esta decidió fijar su punto de mira en una ciudad, Persépolis. En esta época la ciudad era más grande que nunca, sus palacios, más y más grandiosos, Alejandro decidió celebrar aquí una gran fiesta, que sería lamentablemente recordada por siempre.
Entrada de Persépolis en aquella época.
 Sí en Babilonia reinaba la grandiosidad y la exuberancia, en Persépolis reinaba la elegancia y la belleza, pero Alejandro, ebrio por el alcohol, no pudo darse cuenta y cometió un gran error. La noche transcurría y los habitantes de la ciudad (en su mayoría críados, eunucos y concubinas) intentaban satisfacer a los ebrios y brutos macedonios. Aquella gente los encontró toscos e incultos, pero las mujeres persas debían sacar sus mejores armas, si querían ganarse el favor de sus nuevos gobernantes. Las mujeres griegas eran mujeres bellas, pero no sabían nada del mundo, vivían encerradas es sus casas, pero las mujeres persas, con sus negras y rizadas cabelleras y miradas verde esmeralda, hipnotizaron a los griegos.

Los griegos borrachos, estaban contando sus batallas, pero surgió un tema delicado, la quema de Atenas por Jerjes en la II Guerra Médica. De pronto, el ebrio Alejandro propuso la descabellada idea de  quemar Persépolis, a modo de venganza. Aquello fue nefasto, la gran ciudad de los palacios ardía como Troya, (desde luego a los griegos se les daba bien quemar ciudades) aquello rompió los ya dolidos corazones persas.
Alejandro quemando los palacios de Persépolis.
Mientras la gran ciudad de los palacios perecía en llamas, el destronado rey Darío moría asesinado en Ecbatana. Alejandro sabía que Darío murió defendiendo sus intenciones y sabiendo de la nobleza de este, honró su muerte y persiguió a sus enemigos.

Ahora a Alejandro le esperaba una de sus batallas más difíciles, la Batalla de la Puerta Persa. La resistencia persa se negaba a que unos usurpadores les arrebataran su tierra, y lo demostrarían en esta batalla. La resistencia persa, dirigida por el sátrapa, (gobernador de una provincia) Ariobarzanes, y el ejército macedonio, dirigido por el mismo Alejandro. Se esperaba que esta resistencia fuera fácilmente vencida, pero los corazones persas ardían, querían sangre y venganza. Consiguieron mantener al ejército macedonio a raya por 30 diás, pero Alejandro descubrió una ruta para rodear a los persas, y vencerlos. 

Esta batalla sería conocida como las Termópilas persas. Tras esto el imperio persa se destruyó totalmente. Alejandro siguió conquistando mundo, hasta morir, como juró en Babilonia.

Persia, el imperio del fuego, el mayor imperio que el mundo hubiera visto, había caído, pero por mucho que Alejandro quisiera nunca pudo apagar la llama persa, dejó una chispa, una chispa que luego se convertiría en un fuego. Esta no sera la última vez que hablemos de los persas, pero eso ya es otra historia...





domingo, 7 de diciembre de 2014

EL GRAN IMPERIO PERSA PARTE 4.

Susa, año 480 a.C, el nuevo rey de Persia, Jerjes I esta a punto de partir hacia Grecia en una campaña de conquista, pero antes es hora de celebrar. La ciudad de Susa se reviste de sus mejores galas, para celebrar una de las mayores fiestas de toda la antigüedad, el joven rey esta dispuesto a demostrarle a todo el imperio su riqueza y poder, según cuenta esta fiesta duro cientos de días. Todo aquel que quisiera acudir podía hacerlo.
Rey Jerjes
Pero una vez acabada la gran fiesta era el momento de partir hacía Grecia. El ejército de Jerjes rondaba sobre los 200.000 soldados, el mayor ejército que el mundo hubiera visto, Jerjes estaba dispuesto a conquistar toda Grecia, y para ello contó con el mejor de los comandantes de toda Persia, una mujer...Artemisia de Caria.
Retrato idealizado Artemisia de Caria.

Artemisia de Caria según Hollywood.
Pero la naturaleza, estaba de favor de los griegos, un turbulento estrecho separaba a Grecia de Persia, así que si los persas querían cruzar el mar debían de cruzar a pie atravesando toda Europa del Este, puesto que cruzar el Mediterráneo en barco resultaría muy peligros, puesto que había tormentas y remolinos que podían dañar la gran flota persa. Ante esta situación Jerjes tenía que tomar una decisión: retrasar su campaña, o desafiar a la naturaleza. Jerjes eligió la segunda opción.

Decidió que si quería enfrentarse a la mismísima naturaleza y salir victorioso debía tomar medidas. Ordenó a los mejores arquitectos del imperio reunirse en el estrecho del Peloponeso para construir un puente, pero este puente no podía ser un puente normal como los que había en los ríos y ciudades del imperio, debía soportar el peso de 200.000 soldados con armaduras, carros y caballos.

Para acelerar aún más el paso se crearon dos puentes hechos de barcos, este prototipo de puente resultó ser un éxito, el gran ejército cruzó sin ningún problema eL Helesponto, lo que Jerjes consiguió fue una maravilla de la ingeniería. Mientras al otro lado en Grecia, los griegos contemplaban aterrados las proezas de los persas, se dieron cuenta de que estaban ante un imperio tecnológicamente mucho más avanzado que ellos, si Jerjes se había enfrentado a la naturaleza y la había vencido, ellos estaban perdidos.
Vista de los dos puentes de pontones.
Nada podía parar al rey persa, pero algo sí que podía retrasarlo. El gran ejército debía de atravesar el barranco de las Termópilas, para llegar a las ciudades griegas, allí los griegos habían colocado a sus mejores guerreros, los espartanos. Esta batalla sería la más conocida de todos los tiempos, como unos 7000 hombres pudieron hacer frente a 200.000(comúnmente se dice que fueron 300 guerreros, pero es un dato falso). Durante tres días los espartanos paralizaron la marcha persa, causando grandes bajas entre los persas. El rey Jerjes se arrancaba los pelos, no sabía que hacer, hasta que un traidor griego le indicó una ruta por la que llevar a sus soldados, Jerjes desconfiaba de él, pero no le quedaba otra opción. Resultó que la información del traidor era cierta y los persas lograron rodear a los 300, estos bravos guerreros fueron aniquilados, pero su hazaña retumbara en la Historia por siempre jamás.
Resistencia de los espartanos en las Termópilas.
He de decir una cosa, los griegos nos han presentado a los persas como un pueblo malvado y tiránico, pero eso es totalmente falso. los persas fueron un pueblo tolerante y carecían de esclavos, todo aquel que realizará algún trabajo era remunerado. Sin embargo los griegos si que tenían esclavos y no fueron nada tolerantes en sus conquistas, pero Hollywood se ha esforzado por presentarnos a los persas como monstruos.  

Zanjado este tema, sigamos con la guerra. Mientras en la tierra Jerjes había conseguido aniquilar a los 300, en el mar Artemisia estaba consiguiendo grandes victorias, todo eran alegrías para los persas. Mientras en Atenas los griegos debatían sobre su futuro, ¿que debían hacer? Lo tenían díficil con el ejército de Jerjes camino a Atenas, a falta de decisiones lo óptimo fue evacuar la ciudad, esta decisión resultaría acertada.

El ejército persa se plantó a las puertas de Atenas, con una intención, destruirla. Quemaron los templos de los dioses griegos y arrasaron con las plazas, calles y mercados de la ciudad. Mientras en el mar, todos los griegos se habían refugiado en la isla de Salamina, entonces Artemisia envió toda su flota hacia la isla, la suerte estaba echada.

Pero los griegos contaban con un gran almirante de la altura de Artemisia, Temístocles. Allí con una reducida flota fue elegido para dirigir la resistencia. En la batalla de Salamina los dos ejércitos dieron lo máximo para ganar, pero los pesados barcos persas no pudieron contra los ligeros barcos griegos y allí los persas encontraron su primera derrota.
Batalla de Salamina.

Tras eso los griegos empezaron a ganar ventaja y consiguieron hacer retroceder considerablemente a los persas, el mismísimo Jerjes aterrado por la situación huyó a Persia dejando un ejército de 100.000 hombres, al mando de su cuñado Mardonio, en Grecia para terminar su conquista. Y así en el 479 a.C, tuvo lugar la última batalla de esta guerra, la batalla de Platea, que, como cabía esperar acabó con un rotundo fracaso persa y la muerte de Mardonio. 

Todas las esperanzas de conquista se difuminaron, atrás quedaron aquellas grandes victorias y alegrías, logradas al principio de la guerra, desaparecieron ante un panorama de fracaso mayor. El gran imperio persa ya no era invencible. Aquello significó el comienzo de la decadencia persa, pero eso ya es otra historia...

sábado, 6 de diciembre de 2014

EL GRAN IMPERIO PERSA PARTE 3

Año 521 a.C, el usurpador Guamata ha muerto, ahora el imperio persa tiene un nuevo rey, Darío, Darío I. Darío no era descendiente del gran Ciro, pero su familia descendía de los aqueménidas, la familia real persa, lo cual lo convertía en un pariente lejano de Ciro. Para legitimar aún más su reinado, se casó con las hijas de Ciro, la recta Atosa y la bellas Aristona. Pero Darío también se casó con Parrmis, la hija de Guamata, se dice que su belleza volvía loco al rey.
Retrato de Darío I.
Dibujo idealizado de Atosa.

Dibujo idealizado de Aristona.
Cuándo Darío llegó al poder, el imperio estaba desecho, él sería quien lo reunificaría. Egipto, se había independizado, para lograr conquistarlo otra vez debería construir un canal que uniera el Mar Rojo con el Mediterráneo, para que sus barcos pudieran pasar. Una vez conquistado Egipto se fijó en un poderoso reino del Este, la India.

Los indios se resistirían ferozmente al yugo de Darío, pero nada podía parar incansable rey de reyes. Tras someter a los indios decidió ir a por los pueblos del Norte, aquellos, asesinaron al gran Ciro. Durante varios años de cruenta guerra los escitas, (pueblos del Norte).

El imperio era más grande que nunca, había llegado el momento de construir, en este campo sería donde Darío cometería sus mayores hazañas.

Palacio real de Darío en Susa.
La gran capital del imperio Susa carecía de un palacio digno del poder del rey de reyes, así que Darío decidió construir un gran palacio real en la ciudad.Pero ha pesar de haber construido aquel gran palacio, el ego del rey de reyes exigía una capital mucho más moderna y bella, así surgió: Persépolis, la ciudad de los palacios. Esta ciudad almacenaría los tesoros de la cultura persa.
Persépolis, la ciudad de los palacios.
Los palacios de esta ciudad eran los más bellos del mundo, sus techos se elevaban 20 metros hacia el cielo, sus columnas eran las más elavoradas de la historia.
Columna persa.
En esta ciudad también se concentrarían los maestros jardineros del imperio, para construir los famosos jardines persas. Todo el imperio participó en la construcción de la ciudad de los palacios, pero esta magnifica ciudad solo estaba habitada en primavera para la gran fiesta de Año Nuevo. Todo iba bien en el imperio, los persas habían logrado crear un imperio en el que los pueblos sometidos tenían un alto nivel de independencia, los pueblos sometidos aprendieron a amar a los persas. Todo encajaba, todo el mundo sabía cual era su lugar, pero esta situación no duraría eternamente...
Imperio persa de Darío
Un pueblo del Oeste, conocidos como los griegos estaban provocando a los persas, el rey de reyes no podía permitir que este pueblucho  humillara al imperio mundial, así que mando un ejercito a Grecia de cerca de 100.000 soldados, parecía que la victoria estaba asegurada, pero la falta de organización por parte de los persas, el difícil relieve griego y la ferocidad de los griegos, derrotaron al ejercito del rey de reyes, aquello enfureció al gran rey, e hizo preparar un ejercito aún mayor para destruir a aquel pueblos del Oeste, pero el gran rey murió en el 486 a.C, su hijo Jerjes sería quien continuaría con el sueño de su padre...

viernes, 5 de diciembre de 2014

LAS 4 CAPITALES DEL IMPERIO PERSA.

He pensado que para poder seguir con nuestro recorrido por la historia de este imperio debemos conocer algo que aparecerá mucho, sus cuatro capitales.

El imperio persa era el más grande que el mundo hubiera visto, un imperio de esa magnitud no podía ser gobernado desde una sola capital. Además era costumbre que cuándo un nuevo rey llegará al poder engrandeciera alguna de las capitales del imperio, o (menos común) crear una propia.

Susa.
 Esta era la más antigua de todas, según cuentan su fundación se remonta al 4000 a.C, convirtiéndola en una de las ciudades más antiguas del mundo. Su fundación es atribuida a los pueblos elamitas, los cuales la convirtieron en su capital y la  embellecieron con palacios y templos.

Pero los violentos reyes asirios la destruyeron en el 647 a.C, el rey Asurbanipal escribiría: 
"Susa, la gran ciudad santa, la morada de sus dioses, asiento de sus misterios, vencí. Entré en sus palacios, abrí sus arcas donde se amasaron plata y oro, bienes y la riqueza ... destruí el zigurat de Susa. Rompí sus cuernos de cobre brillantes reduje los templos de Elam a la nada;. sus dioses y diosas que dispersaron a los vientos Las tumbas de sus reyes antiguos y recientes que devastó, me expuestas al sol, y me deje llevar sus huesos hacia. la tierra de Ashur. Me devastó las provincias de Elam, y en sus tierras que sembró de sal. "
Relieve asirio que representa la destrucción de Susa.
 

Tras esto la gran Susa quedó destruida, y nadie pusó un pie en Susa, hasta la llegada de los persas. Los persas convertirían a Susa en su capital principal, la cuál sería el centro administrativo del imperio. Llegando a albergar el palacio del rey Darío. En esta gran ciudad fue donde tuvo lugar la historia de Esther, (reina bíblica). Fue grandiosa, lujosa, mítica y escenario de algunos de los hechos más importantes de la historia de Persia.

Aquí os dejo unas fotos de la gran Susa:
Vista de la gran Susa

Palacio real de Susa

Darío I recibiendo embajadores en su palacio..


Ecbatana.
Esta ciudad fue la capital de los medos, que más tardes adoptarían los persas. Fue una de las ciudades más grandes del imperio, según cuentan la ciudad tenía una organización concéntrica, que se organizaba en anillos separados por robustas murallas. En el centro de estos anillos se encontraba el palacio real.
Mapa de Ecbatana.
Aparte de esto no se sabe mucho más de la ciudad, pero actualmente los arqueólogos estan trabajando en sus ruinas para descifrar los misterios de esta antigua gran ciudad...



Pasargada.
Esta ciudad fue fue fundada por el gran rey Ciro II, para convertirse en la capital ceremonial de su imperio,(la finalidad administrativa fue delegada a las ciudades de Susa y Ecbatana). Llegó a ocupar la increíble superficie de 160 hectáreas. Esta ciudad se hizo famosa por albergar la tumba de Ciro el Grande, pero también por sus jardines, Los Pairidaeza.
Complejo palacial de Pasargada.
Esta ciudad fue una de las más bellas de la historia persa con jardines y palacios, pero fue perdiendo importancia tras la muerte de Ciro el Grande.
Tumba de Ciro el Grande en Pasargada.
Esta ciudad siguió siendo respetada a pesar de haber ido perdiendo importancia, y sirvió como muestra de la arquitectura persa.



Persépolis.
Se puede decir que hemos llegado a ese punto principal del post, la gran Persépolis.
Esta es tal vez la capital persa más importante, una ciudad que daría testimonio del poderío del imperio, una ciudad hecha entera de palacios.

Su construcción comenzaría el 512 a.C, bajo el mandato del rey Darío. Esta ciudad serviría como residencia de primavera, aquí se celebrarían las suntuosas fiestas de Año Nuevo, que los reyes persas solían celebrar. 

Para empezar la construcción de la ciudad se creó una colosal terraza de 450 m por 350 m, sobre ella descansarían los palacios. Más tarde Darío siguió con la construcción del palacio principal: la Apadana. Este colosal palacio de 112.000 metros cuadrados era el más grande de los que se hizo en Persépolis, serviá como sala de audiencias para los reyes persas.
Vista de la Apadana.
Más tarde Darío decidió seguir con la construcción de un edificio que sirviera para almacenar todas sus riquezas, este edificio sería: el Tesoro. El Tesoro albergaría las riquezas de este gran imperio, sus lujosas habitaciones se llenaban de oro y joyas hasta el techo...
Vista del Tesoro.
Tras esto la furia constructiva de Darió no cesó construiría ahora un lujoso palacio residencial, con estanque y jardines: la Tachara.
Vista de la Tachara.
Después de acabar su lujoso palacio residencial decidió crear una entrada monumental a la ciudad, pero lamentablemente Darío no pudo sobrevivir hasta verla terminada, sería su hijo Jerjes quien seguiría con las obras en la ciudad, esta monumental entrada sería llamada: la Puerta de Todas las Naciones, pues por ella pasarían todas las naciones sometidas del imperio para llevar tributo al rey, en la fiesta de Año Nuevo.
Puerta de Todas las Naciones
entrada a Persépolis.
Más tarde los reyes persas seguirían agrandando la ciudad con más y más palacios para convertirla en una de las ciudades más bellas del mundo.
Persépolis vista desde el aire
Interior de la Apadana.


Uno de los muchos palacios de Persépolis,
Estas cuatro ciudades fueron el centro de poder mundial, desde aquí los reyes persas gobernarían el mundo. Ahora que ya tenéis estos conocimientos, ya podemos seguir nuestro viaje por la Historia Persa.


jueves, 4 de diciembre de 2014

EL GRAN IMPERIO PERSA PARTE 2

Año 531 a.C, río Sir Daria, el gran Ciro II el hombre que unió a el mundo bajo un solo imperio muere. Humillado por un pueblo tribal, el cadáver del rey del mundo es llevado a Pasargada una de las capitales imperiales, que el mismo fundó.

Su hijo Cambises II, en honor a su abuelo, el padre de Ciro, llega al trono. En esta época el imperio persa es el más grande que el mundo ha contemplado, pero Cambises llevaría al imperio a un nuevo esplendor,

Egipto, el último bastión que aún no ha caído en manos de los persas, se dice que Ciro siempre quiso conquistarlo, pero decidió que era más sensato quedarse en Persia y dirigir su imperio. Pues Cambises, se puso como objetivo cumplir aquel sueño de su ya difunto padre, el conquistaría Egipto.
Representación de Cambises matando al toro sagrado
de Egipto, proclamándose faraón.
Antes de marchar hacia Egipto decidió matar a su hermano Esmerdis, pues temía que se rebelara mientras este estaba en la guerra.

La guerra comenzó en el 525 a.C, Cambises llevó a un numeroso ejército cruzando el desierto del Sinaí con la ayuda de los árabes beduinos. Mientras los egipcios tenían la esperanza de que los griegos los ayudarán con su poderosa flota, pero los griegos decidieron que era más sabia elección ponerse de parte de los persas, Egipto estaba perdido.

Finalmente en la batalla de Pelusio, Cambises ejecutaría él mismo al faraón Psametico III, y se autoproclamó faraón de Egipto.
Psametico III ante Cambises II.
Pero mientras en Persia un mago del fuego, llamado Guamata haría creer al pueblo que el era Esmerdis, el hermano de Cambises que fue asesinado hace ya años. Este usurpador le prometería al pueblo llano mejoras en el sistema, la reducción de los impuestos... 

El usurpador era cada vez más poderoso, ante esta crítica situación Cambises decidió volver a Persia y sofocar la rebelión, pero ya era demasiado tarde, el imperio estaba en llamas y el pobre Cambises no tenía nada que hacer, Solo le quedaba una escapatoria, el suicidio...y ha si lo hizo, en marzo del 521 a.C en la ciudad de Ecbatana de Sira, (en honor a Ecbatana, la gran capital de Media). Guamata, renombrado como Esmerdis se convertiría en el nuevo rey de Persia. Su reinado sería el periodo más turbulento de la Historia de Persia, un período de asesinatos, sacrificios, envenenamientos y traición, todo lo posible por mantener el poder.

Nadie se atrevió a oponerse al usurpador, pero tras siete meses de despótico reinado, los nobles de Persia se reunirían, de todos estos nobles un hombre llamado Darío dirigiría las revueltas. El usurpador Guamata moriría a los pocos meses de reinar de forma cruel sobre el imperio persa.
Relieve que representa a Guamata.
Ahora un hombre gobernaría Persia, el no descendía de los reyes aqueménidas, ni de Ciro, pero se casaría con todas sus hijas para legitimar su reinado. Esta sería la edad de Oro de Persia, Darío llevaría al imperio a una tasa de riqueza, poder y extensión jamás antes lograda, el sería el mayor "rey de reyes", pero eso ya es otra historia...      

miércoles, 3 de diciembre de 2014

EL GRAN IMPERIO PERSA PARTE 1

Nos encontramos en el año 562 a.C el gran rey Nabucodonosor II ha muerto, todo el imperio llora su muerte. La muerte del gran rey deja vacío el panorama de poder del imperio, su hijo Evilmerodac ocupa el trono, pero este sería gobernante débil y lo destronarían dos años más tarde. Tras él otros muchos gobernantes ocuparían el trono de Babilonia, pero la decadencia de Babilonia era ya algo innegable. Mientras en Media una princesa daría a luz a un niño Ciro.
Mapa que representa los reinos de:
Babilonia: verde oscuro
Egipto: verde claro
Lidia: Azul
Media: Amarillo.

Ciro sería principe de Media, hijo de Mandana, la princesa imperial y de Cambises, jefe tribal, sería él quien construiría el imperio más grande de todo el mundo antiguo, más grande aún que el imperio romano: el imperio persa.

Unos días antes de nacer el que sería heredero del imperio medo su abuelo Asistages iría al oráculo a preguntar por el futuro de su nieto, pero el oráculo revelaría un futuro incierto para el rey. Su nieto lo destronaría y este gobernaría sobre todas las naciones del mundo. El rey quedó horrorizado ante el presagio, así que decidió que nada de eso pasaría mientras él viviera...

Palacio real de Anshan, Persia. La joven princesa Mandana da a luz a un varón sano y fuerte, este varón se llamaría Ciro. La joven pareja rebosaba felicidad, pero el abuelo del retoño no compartía la felicidad de su hija...
Mandana, madre de Ciro el Grande.
La misma noche del nacimiento del niño, su abuelo lo raptaría, se lo entregaría a su más fiel general Harpago y le dio la orden de matarlo y entregarle su cadáver. En medio de la noche aquel soldado se llevó al recién nacido al bosque allí a punto de cometer aquel monstruoso acto apareció de la nada un pasator llamado Mitradates portando el cuerpo sin vida de un bebé recién nacido. El pastor le suplicaría al soldado que le entregara al bebé, pues su hijo había muerto en el parto, el soldado, apenado por el pequeño Ciro hizo un trato con el pastor, se cambiaban los bebés y todos contentos y así se hizo. El soldado le entregaría a Asistages el cadáver del hijo del pastor y este se lo creería, mientras el pastor y su esposa cuidarían del pequeño.

Ciro crecería siendo un simple hijo del pastor, viviría una infancia feliz, pero al cumplir los 12 años (aprox.) su padre le contó toda la verdad, que era el hijo de la princesa imperial, y que algún día gobernaría Media. El joven Ciro y su padre viajarían hasta Ecbatana la gran capital de Media, allí la dolorida Mandana, quedó sorprendida y a la vez maravillada por el regreso de su hijo, así que ordenó jornadas enteras de festejos. Todo era alegría en Ecbatana, pero el viejo rey Asistages estaba muy descontento, así que decidió castigar a Harpago.

Lo invitó a un banquete, pero, el plato principal del banquete era...¡La carne de su propio hijo! El pobre Harpago se llenó de odio y furia y hulló entre las diabólicas carcajadas de Asistages. Le contó a Ciro lo sucedido, y que Asistages planeó su muerte, esto enfureció al joven príncipe, así que huyó a la tierra de su padre, Persia.

Allí convocó a los nobles persas en contra de los medos, la rebelión había empezado
Retrato de Ciro el Grande.
El ejercito de Ciro fue conquistando los territorios hasta llegar a las puertas de la mismísima Ecbatana, el rey Asistages mandó a todo su ejercito a defender la ciudad pero estos sabían que estando del lado de Asistages no lograrían nada. Así que hasta los propios medos se aliarían con los persas. Desde su palacio imperial en lo alto de la ciudad, Asistages contemplaba como la profecía se cumplía. Ciro hizo preso a Asistages.

Con aquel poderoso ejercito decidió emprender la conquista del mundo. Comenzó con toda Media, siguió con Babilonia y más tarde con Lidia. Según dicen también tenia intenciones de conquistar Egipto, pero prefirió quedarse en su imperio y mejorar la administración.
Ciro el Grande entrando en Babilonia.
Decidió ser un rey tolerante y permitirle a sus súbditos seguir practicando sus religiones y costumbres. Ciro murió en el 530 a,C, en su querida Pasargada ciudad que él mismo fundó, en el momento de su muerte era el hombre más poderoso del mundo, pero a diferencia de Nabucodonosor o los reyes asirios, Ciro fue un gobernante querido por todos. A su muerte dejó tras de sí el mayor imperio que el mundo hubiera visto hasta el momento.

Más tarde sus descendientes seguirían ampliando el imperio y engrandeciendo sus ciudades, pero eso ya es otra historia...